8/05/2008

AL RESCATE DEL ALGODON NATIVO DE COLOR

AL RESCATE DEL ALGODON NATIVO DE COLOR Gossypium barbadense L. (MALVACEAE)

Eric F. Rodríguez R. & Sandra J. Arroyo A.
Herbarium Truxillense (HUT), Universidad Nacional de Trujillo, Perú

El algodón nativo de color o del pais Gossypium barbadense L. (Malvaceae) hoy casi desaparecido--por la sustitutución (preferencia) del algodón blanco de la misma especie--presenta además de su notable fibra, algunos potenciales en los aspectos botánico, fitosanitario, económico, de mercados, como material genético y por posibles propiedades farmacológicas, que lo hacen interesante y que deberían ser estudiados con más detenimiento (Fernández et al., 2003; Brack Egg, 2004). En el Perú quedan pocas poblaciones especialmente en el Norte (Departamentos de Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad y San Martín), locación donde presumiblemente fue su centro de origen. Existe una corriente actual favorable para su rescate y conservación fundamentalmente in situ (e.g. Proyectos en el norte del Perú), sin embargo son aún muy insuficientes. A continuación se presenta información con la finalidad de que el lector tenga una idea general de este recurso.
* Gossypium barbadense L.
Gossypium auritum O.F. Cook & W. Hubb., Gossypium barbadense var. vitifolium (Lamark) Roberty, Gossypium calycotum O.F. Cook & W. Hubb., Gossypium peruvianum Cavanilles, Gossypium vitifolium Lamark, Hibiscus barbadensis (L.) Kuntze

N.V.: «algodón», «algodón nativo, algdón pardo», «algodón del país» [ver Ridoutt 0122 (HUT)], «utju», «ampi» (Campa), «uruch» (Shuar), «uchto», etc. (ver Macbride, 1956; Soukup, 1987 y Fernández et al, 2003.). En los valles de Piura, por lo menos hasta la década de 1980, los campesinos han utilizado el término «huico» para denominar a la fibra de color marrón claro y «bombasín» y «catil» para colores marrones (Vreeland, 1985).

Características (Figura B, C): Es una planta perenne, erectas o postradas y de porte arbóreo y bastante ramificada. Las plantas postradas, adaptadas a los suelos arenosos, sus ramas son bien desarrolladas. Hojas variables, lobu­ladas (3 a 5 lóbulos); con dos tipos de pelos estelados y simples, en la base con dos estipulas simples; peciolo bastante desarrollado y con nectarios en la base. La flor está envuelta en el botón por un involu­cro de 3-brácteas, triangulares y profundamente divididas, a menudo con dos 2 ó 3 bracteolas; cáliz tubular con 5-dientes cortos, en su parte exterior con 3-nectarios y con filas de glándulas; corola de 5 pétalos unidos por la base, delgados, suaves y de color amarillo, a menudo con una mancha purpúrea en la base de la cara interna, a veces también en los bordes superiores. Estambres unidos (monadelfos) formando la columna estaminal que lleva de 100 a 150 estambres, anteras redondeadas y bilobadas. Pistilo formado por un ovario 2-6 carpelar y se prolonga por el estilo grueso dentro de la columna estaminal, sobresaliendo ligeramente de ella y dividiéndose en varias ramas estigmaticas; cuando la corola está semicerrada, el estigma no sobresale de ella. Las flores de los algodoneros de color, no se abren completamente, como en el caso de las b1ancas y permanecen semiabiertos, de tal manera que todas las flores de la planta son fertilizadas por insectos, en cambio los algodoneros erectos y de flores blancas, no todas se convierten en fruto, y sus flores si se abren completamente. El fruto es una cápsula ovoide, cu­bierta por las brácteas, con 3 a 5 celdas que contienen 5 a 10 semi­llas cada una. La cápsula tarda unos 50 días en madurar, crece rápida­mente y alcanza su tamaño normal 3 semanas después de la fertilización; la superficie del fruto está cubierta por numerosas glándulas que apare­cen como puntos de color verde oscuro. La semilla contiene de 15 a 20% de proteínas y hasta un 21% de aceite; en los tegumentos se encuentra el gosipiol, sustancia venenosa, que debe eliminarse antes de usar la semilla en la alimentación. La semilla es pequeña, subglobosa o angular y se compone de una testa, dos grandes cotiledones y un embrión pequeño y piriforme. De la epidermis se desarrollan las fibras que son de dos clases: las primeras largas y delgadas de 1.5 a 6 cm. de longitud, pue­den ser tejidas o hiladas; las segundas, más cortas y adheridas a la se­milla, constituyen lo que se llama la borra o pelusa. Las fibras largas inician su crecimiento como prolongaciones de las células epidérmicas al momento de abrirse la flor y los que forman la borra 4 a 6 días después. Las fibras comienzan como emergencias epidérmicas que se van alargando hasta formar un cilindro de paredes delgadas que a los 20 días ha alcan­zado su longitud máxima, luego se inicia el engrosamiento, que resulta de los depósitos continuos de celulosa sobre la pared interna o primaria de la fibra. Estos depósitos se hacen en espirales de dirección diferente y no son de grosor uniforme. El núcleo y otras partes vivas de la célula desaparecen y el engrosamiento de la pared continúa hasta pocos días antes de abrirse el fruto (el grosor de la fibra es mucho mayor en los algodones asiáticos), de tal manera que en el centro del pelo (lumen) aparece estrecho y vacío.

En el momento de abrirse el fruto o mota del algodonero, las fibras lar­gas se secan, pierden su forma cilíndrica, se aplanan como bandas, y en ciertos puntos en que la capa de celulosa por su posición espiral es aún mas delgada, se doblan y toman el aspecto de bandas retorcidas, es por esta característica y por su longitud, que las fibras del algodonero pueden unirse formando hilos. El color de las fibras largas varía de blanco a crema. Hay mutaciones de color marrón o rojizo, debidas a caracteres dominantes sobre el blanco En las fibras de color, en su inicio, antes de abrirse el fruto son blancas o hialinas, pero en el momento de la apertura inician el cambio de color.

Etnobotánica: Las fibras del algodón prehispánico (G. barbadense) han sido descritas como de color blanco, bronceado, vicuña, marrón-rojizo, naranja, etc., y que actualmente se cultivan en algunas zonas del Perú. En la parte norte (La Libertad-Lambayeque), se observa en lugares aparta­dos de las zonas de cultivo y en suelos arenosos, plantas de algodón coloreado (pardo), marrón rojizo, lila (fifo), verde u otras tonalidades, viviendo en forma aparentemente silvestre y donde aún se puede observar que los pobladores utilizan este recurso en su vestimenta diaria-E.g. Los Tallanes, Kañaris (Figura A, D). Esta fue la planta del antiguo Perú. En estos lugares los Mochicas o sus ancestros, desde hace unos 2,000 años, lo cultivaron obteniendo algodones de ciertos matices. En los niveles más antiguos de Huaca Prie­ta, asentamiento cultural de la costa norte (3100-1300 años a.C.), se han desenterrado fibras de color chocolate y una red de color oscuro, característico de G. barbadense (Bird, 1948; Bird et al, 1985). Según parece, los antiguos pescadores fueron los primeros quienes cultivaron el algodón de color. Ellos separaron y seleccionaron intencionalmente tales colo­res; tejieron sus redes con los tonos oscuros, lo cual resultaba beneficioso para la pesca y cuya tecnología tradicional aún se conserva hoy en día.

Stephens (1975) reexaminó material de semillas excavadas de Huaca Prieta, y las comparó con semillas obtenidas de otras excavaciones y también con semillas de algodoneros silvestres, semidomesticados y domesticados. Encontró que las semillas halladas en las capas mas bajas de este sitio representan una forma intermediaria entre algodoneros silvestres presentes hoy, y algodoneros nativos cultivados respecto a la anchura de la fibra; mientras que el tamaño de las semillas de las excavaciones mas bajas es similar al tamaño de las formas silvestres existentes. También encontró un aumento progresivo en el tamaño de las cápsulas y las semillas y en la anchura de las fibras, desde las capas más antiguas a las más recientes. Incremento en los caracteres deseables referidos a mayores rendimientos, en este caso las fibras, es característico de los cultivos domesticados. Consecuentemente, estos hallazgos indican que los restos de Huaca Prieta representan los niveles más antiguos de los cultivos del algodón nativo peruano.

Así mismo, se han encontrado fibras procedentes de Aspero en Supe; semillas en Huaca de la Cruz en el valle de Virú; cápsulas, semillas y fibras en Playa Grande y Pachacamac; una calabaza llena con fibras de algodón en Chuquitanta; semillas y cápsulas en Cahuachi y Huaca del Loro en el valle de Nasca; tejidos confeccionados de algodón utilizados en los envoltorios-fardos funerarios en Paracas (Towle, 1961); fibras y tejidos en La Galgada ubicada en la cuenca de Tablachaca, Ancash (Grieder et al, 1988); así como semillas en el área de Ancón-Chillon de la costa central peruana (Stephens & Moseley, 1974). A pesar del uso generalizado desde Oaxaca hasta los Andes, no hay restos de algodón de color en yacimientos prehistóricos al norte de México. En la industria textil e1 hombre antiguo no sólo usa fibras de algodón, sino combina fibras de cabuya (Furcraea), lana de llama, alpaca y vicuña. En todos los sitios arqueológicos de la costa se han encontrado especímenes o muestras de esta planta (frutos, semillas, fibras, hilanderas, etc.) y una gran variedad de manufacturas hechas con las fibras de algodón (Towle, 1961)

Hacia los años de 1900, la mayoría de las razas o cultivares indígenas coloreados, fueron sustituidos por variedades comerciales blancas, ya que resultaba mas barato usar algodón blanco y teñirlo porque la paleta de co­lores (tintes químicos) era ilimitada y no se necesitaban técnicas de co­secha o instalaciones especiales, como ocurría con los algodones pigmenta­dos. Después de desaparecer durante casi un siglo, el algodón de color na­tural hizo repentino acto de presencia como articulo de moda a principios de los años noventa. Las grandes firmas textiles americanas y europeas empezaron a comprar algodón «biológico» o «ecológico» (exento de productos químicos). Finalmente la conservación de este recurso natural milenario debe efectuarse a diferentes nivetes de desición. Los gobiernos de turno a traves de las instituciones indicadas deben trabajar en proyectos que involucren a los pobladores quienes finalmente son los conservadores del algodón, como lo han venido haciendo silenciosamente a traves de los años.

Fig. A-D. Gossypium barbadense «algodón»: A. Tipos de colores de la fibra de algodón ; B. Planta de algodonero mostrando los copos del algodón de color; C. Flor; D. Tejido (Fotos copyright: A, D: Eric Rodríguez. B, C: A. Fernández).

Referencias Bibliográficas.

Fernández, A.; E. Rodríguez & O. Westengen. 2003. Biología y Etnobotánica del algodón Nativo Peruano (Gossypium barbadense L., Malvaceae. ARNALDOA. 10(2): 92-107.
Fernández & E. Rodríguez. 2007. Etnobotánica del Perú Pre-Hispano. Edic. Herbarium Truxillenese (HUT). Univ. Nac. Trujillo.

4 comentarios:

Daniel dijo...

Donde esta publicado tan excelente investigación??? me interesa mucho acceder a esta información./ Publica usted en la revista Arnaldoa?

caja de pandora dijo...

tengo un pequeño jardin de hortalizas y otros, me interesa tener diseminadas algunas especies, si en algo se puede ayudar me envias algunas semillas y las propago en ella. Por ejemplo tengola "cola de alacran" que se indica para problemas de gota y acumulacion de acidos uricos, antes era muy comun en cualquier jardin de lima, la adapte al desierto de ica y aca esta ahora, regia y vigorosa, igualment tengo una mata de "cincho· o huacatay de sierra o de pachamanca, y en general es intersante de repente diseminar esto como un hobby y un cuidado de germoplasma. Felicitaciones, es una pagina realmente cientifica. m.a.

Admins dijo...

Hola desde Catalunya (españa), soy artesana textil y estoy muy interesada por las fibras naturales. Desearia comprar este bonito algodon de colores de Peru, sabes a donde puedo dirijirme ya que tengo familia en Trujillo y ellos irian a comprarlo.
Una felicitación por tus explicaciones.
n saludo, Mònica

Fernando Villfuerte dijo...

Hola ,

Mi nombre es Fernando Villafurte y hace anos estoy buscando este algodón del cual al fin encuentro algo, vivo en Escandinavia, estudio moda y estoy interasado en difundir, promover y utilizar este tipo de algodón para nuesrtas futuras conecciones. porfavor, a las personas en este campo contactarcse con información sobre sitios donde puedo comprar las telas de este algodon. también estoy interesado en los capullos de algodón de varios tonos para regalarlos al la escuela de moda como muestra permanente así siempre estará presente en todas las clases y se difundirá más.
Toda información que me pueda ayudar a contactar con personas o entidades dedicadas a este tipo de algodón seran bienvenidas.

una ves más gracia.

fernando Villafuerte
mochita@hotmail.com
mani@airatlanta.is